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El tabaco, ¿es realmente una droga?

¿Es realmente tan importante la mortalidad atribuible al consumo de tabaco?

¿Qué significa el Consejo Mínimo?

¿Por qué dar nicotina para dejar de fumar?

¿Cuál es la  forma correcta de administrar del chicle de nicotina?

¿No existe una elevada posibilidad que el paciente genere una dependencia física a la nicotina sintética?

¿Es caro el tratamiento farmacológico del tabaquismo?

Realmente el tabaco, ¿es tan perjudicial para la salud como se dice?

Después de dejar de fumar un cierto tiempo, ¿es posible el consumo moderado de tabaco?

¿Cuáles son los efectos reales de la nicotina en el organismo?

¿En qué se caracteriza el síndrome de abstinencia de la nicotina?

Hay muchos pacientes que ya han probado los substitutos de la nicotina y siguen fumando.

¿Cuándo se observan los primeros beneficios al dejar de fumar?

¿Qué se puede hacer para controlar psicológicamente las ganas de fumar?

Hay pacientes a los que el tabaco les tranquiliza, ¿por qué?

¿Cuándo se deja de pensar en el tabaco?

¿Existen realmente métodos infalibles para dejar de fumar?

 

 

El tabaco, ¿es realmente una droga?
El humo del tabaco contiene múltiples componentes químicos, todos ellos tóxicos. Entre ellos la nicotina, que también es adictivo. Esto convierte pues, el tabaco en un producto tóxico y adictivo a la vez. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) así lo entiende en  los criterios diagnósticos DMS IV, diferenciando entre Dependencia a la nicotina, con el código 305.10 y Abstinencia a la nicotina, con el código 292.0.

¿Es realmente tan importante la mortalidad atribuible al consumo de tabaco?
Las cifras hablan por sí solas. Cada año fallecen en nuestro país unas 52.000 personas por causas relacionadas con el consumo de tabaco. De cada dos jóvenes adolescentes que se inician en su consumo, uno de ellos fallecerá precozmente. En España, de cada 1.000 muertes prematuras, una será debida por el consumo de drogas ilegales, dos por enfermedades infecciosas y contagiosas, como el SIDA especialmente, veinte por accidentes de circulación y 135 por culpa del tabaco. A nivel mundial, cada diez segundos fallece una persona por causas relacionadas con el tabaco.

¿Qué significa el Consejo Mínimo?
Muchas veces, cuando no es posible el tratamiento especializado, los profesionales de la salud utilizan el Consejo Mínimo como técnica o estrategia para ayudar a sus pacientes que desean dejar de fumar. Podría ser la siguiente actuación: preguntar en la entrevista con el paciente en primer lugar si estaría dispuesto a dejar de fumar. En segundo lugar, si quiere escoger una fecha para dejar de fumar y cuándo. En tercer lugar, preguntarle si le gustaría que le ayudáramos a dejar de fumar, y en cuarto lugar, saber si estaría dispuesto a seguir en contacto con nosotros pasada esta fecha para ver si necesita ayuda. Esta breve actuación, aplicada de forma habitual en todas las entrevistas, da excelentes resultados.

¿Por qué dar nicotina para dejar de fumar?
De todos los tratamientos de demostrada eficacia, la terapia substitutiva de la nicotina (TSN) es la que responde exactamente a las necesidades de tratamiento físico de la adicción al tabaco. La nicotina, es de la gran cantidad de substancias químicas en el humo del tabaco, la única responsable de su capacidad de generar dependencia. La estrategia consiste es sustituir la nicotina del cigarrillo por la del producto terapéutico, con la finalidad de iniciar una pauta de desintoxicación temporal y tutelada por el especialista. La TSN es la única que encaja en los receptores nicotínicos del cerebro en el proceso de desintoxicación.

¿Cuál es la  forma correcta de administrar del chicle de nicotina?
Existen dos presentaciones de chicle de nicotina, de 4 y de 2 mg. Hay que advertir al paciente que esta primera pieza puede irritar levemente la garganta (pero sólo esa primera), motivo por el cual debe masticarla muy lentamente y seguir el siguiente proceso: masticar unas 10 veces y colocar el chicle debajo de la lengua unos 30 segundos. Repetir esta operación durante media hora, aproximadamente. Si masticamos rápidamente, tragaremos aire, con lo cual tendremos sensación de pesadez en el estómago, y evitaremos la correcta asimilación de la nicotina sintética.

¿No existe una elevada posibilidad que el paciente genere una dependencia física a la nicotina sintética?
La nicotina del tabaco produce una elevada concentración a los pocos segundos de ser inhalada, lo que comúnmente se llama “pico de nicotina”, siendo el responsable de la adición al tabaco. Una vez disminuye esta máxima concentración, se mantienen unos niveles de nicotina en sangre, que son los que evitan los síntomas molestos del síndrome de abstinencia. Una vez la disminución es significativa, se realiza una nueva ingesta de tabaco, es decir, obteniéndose un nuevo “pico”. Los chicles de nicotina resuelven precisamente la parte de concentración que evita la abstinencia. El paciente que recibe periódicamente soporte de su médico, de su farmacéutico o de su especialista, controla las dosis de nicotina sintética ingerida y el proceso paulatino y lento de desintoxicación.

¿Es caro el tratamiento farmacológico del tabaquismo?
Fumar es caro, para la salud y para la economía de la persona. Dejar de fumar es enormemente ventajoso. El propio fumador que decide dejar de serlo, puede contabilizar el dinero empleado en fumar, así como el resultado de su “compra”. Toda inversión en salud es a corto, medio y largo plazo rentable y gratificante. El dinero invertido en el proceso de deshabituación física, equivale al dinero gastado en el proceso de intoxicación tabáquica. Una vez finalizada la pauta, se acostumbra a pedir al paciente ahorre el dinero que antiguamente utilizaba en tabaco, ofreciéndose una importante recompensa económica una vez finalizo el proceso terapéutico.

Realmente el tabaco, ¿es tan perjudicial para la salud como se dice?
El tabaco es el responsable: del 30% de todas las muertes producidas por cáncer, del 85% de todas las muertes causadas por cáncer de pulmón, del 30% de todos los casos de cardiopatía coronaria, del 80% al 90% de todos los casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Después de dejar de fumar un cierto tiempo, ¿es posible el consumo moderado de tabaco?
Rotundamente no. La dependencia al tabaco, como toda adicción se caracteriza por una serie de aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Entre los biológicos (que se escapan a la voluntad humana), es de suma importancia el concepto de tolerancia, es decir, la capacidad de aumentar progresivamente la dosis de sustancia para conseguir los efectos deseados. Esta capacidad, queda memorizada para siempre en nuestro Sistema Nervioso Central. Una vez conseguida la abstinencia nuestro cerebro, no “olvida” su capacidad de volver a fumar y a ser dependiente del tabaco. Por tanto, dejar de fumar, como dejar de tomar cualquier otra droga, deber ser una decisión para siempre.
Otra cosa diferente, es cuándo se observan aquellas personas que jamás han desarrollado tolerancia, y han sido capaces de fumar algunos cigarrillos al día, quizás pocos. Podríamos llamar a estos fumadores, como “moderados”, siendo a menudo el objetivo a conseguir para los que han dejado el hábito y ven en ellos un ejemplo a seguir. Es bueno recordar el concepto que no existe un cigarrillo bueno.

¿Cuáles son los efectos reales de la nicotina en el organismo?
La nicotina, es la responsable del incremento en niveles sanguíneos de determinadas hormonas, de posibles efectos anorexígenos, del incremento del metabolismo, de la aceleración del ritmo cardíaco, de vasoconstricción, del aumento de la presión arterial, de la relajación muscular, entre otros.

¿En qué se caracteriza el síndrome de abstinencia de la nicotina?
Los efectos que aparecen al dejar de fumar, varían de un individuo a otro, siendo muy importante la propia capacidad en soportar o tolerar las molestias producidas. Se calcula en 15 días el tiempo que suele necesitar nuestro organismo para reducir considerablemente los efectos indeseables de la falta de nicotina en el cuerpo. En este proceso de eliminación, se dan las siguientes manifestaciones: deseo compulsivo de fumar, irritabilidad, frustración o ira, ansiedad, cansancio y dificultad de concentración, disforia o depresión, disminución de la frecuencia cardíaca, palpitaciones, temblores, dolor de cabeza, alteración del sueño, trastornos digestivos y sensación de hambre, entre las más comunes.

Hay muchos pacientes que ya han probado los substitutos de la nicotina y siguen fumando.
Muchos fumadores ya probaron en otras ocasiones la misma técnica substitutiva de la nicotina pero no funcionó, quizás porque iniciaron el proceso de manera personal y sin ningún tipo de asesoramiento profesional, quizás porque no siguieron las pautas adecuadas o sencillamente porque no era el momento adecuado. Paralelamente a las correctas indicaciones del producto, es necesario crear una mínima buena adherencia con el paciente. Un fármaco explicado suele ser más efectivo que un fármaco indicado.

¿Cuándo se observan los primeros beneficios al dejar de fumar?
Dejar de fumar empieza a beneficiar al fumador o fumadora que lo deja en el mismo instante en que toma la decisión. Esto por sí sólo ya debería aumentar su autopercepción y autoestima. Los primeros síntomas que se observan en cesar el consumo se refieren a la capacidad de percibir los olores y los sabores. El monóxido de carbono (CO), se elimina prácticamente a las 72 horas de la abstinencia total. Debe aconsejarse al paciente aumente su autopercepción y valore o registre los cambios que consigue, por pequeños que éstos sean.

¿Qué se puede hacer para controlar psicológicamente las ganas de fumar?
La ansiedad de cigarrillos constituye una parte normal de la abstinencia física y conductual. La ansiedad se puede aliviar de varias maneras: masticando el chicle de nicotina, respirando lenta y profundamente, dándose un masaje en las sienes y la nuca, comiendo fruta, bebiendo abundante agua, etc. También es importante recordar el motivo por el que ha dejado de fumar. La mayoría de veces en que se produce ansiedad, ésta dura unos pocos instantes y remite por sí sola. Una estrategia habitual es ante un “pico” de ansiedad, mirar detenidamente las manecillas del reloj durante 30 segundos. Muy posiblemente el deseo ya habrá desaparecido.

Hay pacientes a los que el tabaco les tranquiliza, ¿por qué?
Hay pacientes que han aprendido a regular su forma de fumar para tranquilizarse. Esa “sensación” de tranquilidad es debida a la acción central del tabaco, pero desaparecerá cuando los niveles de nicotina en sangre disminuyan, dando paso al síndrome de abstinencia. Existen otros métodos más efectivos y menos peligrosos para tranquilizarse y enfrentarse al estrés cotidiano. Los no fumadores así lo hacen.

¿Cuándo se deja de pensar en el tabaco?
Una persona se inicia en la dependencia al tabaco por diversas causas, tanto por la propia acción nicotínica, como por aspectos psicológicos (imitación de los mayores, presión del grupo de amigos, necesidad de crecer de forma rápida, búsqueda de sensaciones, etc. ) o por aspectos sociales (fácil acceso al tabaco, permisividad social y familiar, etc.). Estos aspectos son los responsables de que el tabaco esté íntimamente presente en todos los aspectos de la vida del fumador. Prescindir de todo ello requiere un largo proceso, primero de desintoxicación física, luego de deshabituación psicológica o conductual. Para el fumador, el tabaco y su consumo tiene mucho de emoción, de aprendizaje y de recuerdos. Olvidar definitivamente éste cúmulo de aspectos requiere tiempo y esfuerzo. Pero dejar de fumar también es un aprendizaje que obliga a superar etapas y aparcar aspectos ya superados.

¿Existen realmente métodos infalibles para dejar de fumar?
No hay métodos milagroso. La publicidad y la necesidad de hacer dinero fácilmente hacen del tratamiento del tabaquismo un aspecto de especial interés. Los métodos basados en la infalibilidad, la alta eficacia incluso sin la más mínima aportación por parte del paciente, trucos, máquinas y artilugios, no sirve para nada. A pesar de ello, hay que reconocer que ciertos individuos poseen un elevado nivel de sugestionabilidad  y que pueden ser buenos candidatos para las técnicas más extravagantes.
El tratamiento adecuado es aquel que tiene una técnica validada científicamente y cuenta con las habilidades intrínsecas del paciente. Habilidades y recursos que deben aflorar para permitirle superar una adicción que toma formas y modalidades diferentes, y que el paciente deberá identificar y superar, al principio quizás con la ayuda profesional y solo más tarde.

 

Autores:

A. Baena
M. Banqué
S. Morchón
J.M. Ramon
 
 
 

 

Escrito por Tabaquisme.cat   
Jueves, 26 de Marzo de 2009 10:29
Última actualización el Domingo, 13 de Diciembre de 2009 21:34
 

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